Asia

27 motivos para viajar a Japón

Japón - Haz La Mochila

A veces, pasamos días decidiendo a qué lugar viajar. «Este verano toca Japón. No, Tailandia. No, Groenlandia…» «Vamos a buscar vuelos a todas partes»; «vamos a dar vueltas a una bola del mundo y poner el dedo a ver dónde cae», etc etc. Si estás en ese momento, enhorabuena: te voy a dar no uno, sino 27 motivos para viajar a Japón. Para que compres ya el vuelo y lo guardes en tu bolsillo. Sí, yo mismo me hice esa pregunta una vez y me lancé a la aventura a lo largo de este fascinante país. Toma nota:

Los motivos no están ordenados; recogen imágenes, flashes que hacen de la experiencia un todo. Está hecho así a propósito, ya que, cuando pasa el tiempo, los recuerdos de un lugar tan increíble vienen así, uno de aquí y uno de allá. Este artículo sencillo pretende transmitir esa sensación, y al mismo tiempo lanzar algunas pistas de lo que podemos encontrar en nuestro viaje. Vamos a empezar con una vista global:

 

Motivos para viajar a Japón - Haz La Mochila

 

1.- El torii «flotante» de Miyajima.

Miyajima - Haz La Mochila

Mide más de 15 metros, y nos da la bienvenida a esta isla, situada frente a las costas de Hiroshima. Aunque va a estar en proceso de restauración una temporada, el santuario de Itsukushima, al que este torii nos recibe, no se va a ver afectado, ni el resto de la isla, de gran importancia sintoísta y budista.

En esta isla se pueden encontrar rincones de gran belleza y significación religiosa, como, esta cueva, repleta de estatuillas budistas, lámparas e inciensos encendidos:

Miyajima - Haz La Mochila

Miyajima - Haz La Mochila

2.- El volcán Sakurajima.

Se llega en barco desde Kagoshima. Se puede caminar hasta sus faldas y, con suerte, observar una pequeña erupción. En los senderos, hay marquesinas para meternos debajo y evitar que nos llenemos de cenizas. Hay también lanchas para evacuar la isla en caso de que la erupción sea muy violenta, aunque esto es muy poco probable. No dejéis de dar un paseo hasta sus faldas.

Sakurajima - Haz La Mochila

3.- Subir al Monte Fuji.

Monte Fuji - Haz La Mochila

Hablando de volcanes, subir al Fuji es una experiencia única, que hay que vivir al menos cinco o seis veces en la vida. Explico todos los detalles en esta entrada.

4.- Perderse por el barrio eléctrico de Akihabara.

Akihabara - Haz La Mochila

Hay inmensas salas de videojuegos, tiendas de comic, librerías, tiendas de electrónica, música, sex shops… Todo ello aderezado con neones y miles de sonidos entremezclados. Podemos perdernos entre miles de objetos de coleccionismo, gadgets electrónicos, pelucas y complementos para cosplays, figuritas…

Akihabara - Haz La Mochila

Hay también cafeterías y restaurantes para todos los bolsillos y gustos. En fin Akihabara es toda una experiencia para ir con tranquilidad y pasar toda una tarde. O todo el día si somos, como yo, unos «frikis» a los que todo esto les fascina.

5.-Encontrar tiendas tan peculiares como la Tamagotchi Store.

Tamagotchi store - Haz La Mochila

En las grandes urbes niponas hay tiendas muy peculiares. Negocios que no funcionarían en otras ciudades pero aquí sí. En tiendas como esta, la cultura Kawaii se entremezcla con la tecnología, la nostalgia y el gusto por las cosas sencillas. Este local estaba en Harajuku, pero me consta que ha cambiado de emplazamiento. ¿Quién no tuvo un Tamagotchi en los 90? Yo me vuelvo loco.

6.- Perderse en el laberinto de toriis del Santuario Fushimi Inari, cerca de Kioto.

Fushimi Inari Kioto- Haz La Mochila

Hay bastante gente en la base del monte, pero a medida que nos internamos en los pasillos naranjas nos vamos quedando solos. Yo me perdí, literalmente. En los torii veréis inscripciones en muchos idiomas, y es que por un «puñado» de yenes podemos mandar poner el nuestro. Resulta que, según la tradición, si colocamos un torii en este lugar tendremos buena suerte en los negocios. Los precios son a partir de unos 1.300 euros. Si alguien, tras leer estas líneas, decide encargar el suyo, por favor que me lo haga saber. Me resulta muy curioso.

Fushimi Inari Kioto- Haz La Mochila

Fushimi Inari Kioto- Haz La Mochila
7.-Hacer memoria.

Hiroshima - Haz La Mochila

En Hiroshima, un sobrecogedor memorial de la IIGM se ha convertido en un grito de «nunca más».

Hiroshima - Haz La Mochila

Hay un museo y, entre otras cosas, una gran estatua de Sadako Sasaki, en torno a la cual la gente de todo el mundo coloca sus grullas de papel. Se dice que si haces mil grullas y pides un deseo, el deseo se cumple.

Hiroshima - Haz La Mochila

Une la tuya a todas las que hay en torno a la estatua, a ver si entre todos conseguimos que ciertos episodios de la historia no se repitan.

8.- Alquilar una bici en Kioto.

Kioto es una ciudad muy grande, con grandes templos y calles muy animadas. La zona más residencial, de pequeñas viviendas y trazado lineal, es una zona tranquila con ambiente familiar y tradicional en la que hay algún hostel donde quedarnos.

Kioto - Haz La Mochila

En bici se recorre todo de maravilla, día y noche.

9.- Dormir en una cápsula.

Los famosos hoteles cápsula, como su nombre indica, consisten en alojamientos en los que dormiremos «encerrados» en una cápsula en la que, además de la cama, hay normalmente una televisión, enchufes, radio, reloj – despertador y pequeños estantes para colocar algunas de nuestras cosas. A veces hay también un ventilador, aunque suele haber aire acondicionado en la estancia donde se encuentran todas las cápsulas. Permiten la intimidad de una habitación de hotel y el precio de un hostel.

Suele haber varias zonas comunes.

En Tokio, en el barrio de Asakusa, es muy recomendable el Nine Hours Asakusa. Click aquí para verlo y para reservar.

10.-Cosplayers, emos, gothic lolitas y otakus everywhere.

Japón - Haz La Mochila

Bajo estos nombres y otros muchos, en Japón surgen modas y tendencias de lo más extravagante. Puedes cruzarte por la calle con gente que se viste o comporta según estas tendencias, a menudo mezcladas con lo musical o con el mundo del comic y los videojuegos. Si además eres fan, en Japón puedes unirte a la moda que más te guste sin que a nadie le parezca extraño.

11.- Perderte, y encontrar  rincones donde se funde la tradición con el resto de la ciudad.

Tan pronto encontramos rincones futuristas como otros más tradicionales. Sobreviviendo a la vorágine urbanística, existen numerosos lugares dedicados a los ritos y cultos ancestrales. Por eso existe tanto contraste, y tan brutal. Este torii está en la zona del Parque Ueno, en Tokio.

Japón - Haz La Mochila

Por eso hay que callejear y callejear. Y te va a encantar.

12.- Cruzar el paso de peatones de Shibuya.

Lo que me fascina no es el paso de peatones, sino la cantidad de gente que acude a fotografiarlo. Es impresionante que, debido al efecto llamada, un simple paso de cebra pueda atraer a tanta gente. Hay hasta incluso cafeterías de conocidas marcas que hacen negocio ofreciendo una vista «exclusiva» sobre el paso de peatones.

De todos modos, lo vas a cruzar y lo sabes.

13.- Bañarse en el onsen (baños termales tradicionales).

La tradición dicta que hay que desnudarse, lavarse con agua y jabón y a continuación entrar en el agua. Todo el mundo te ve, pero tranqui, que nadie te mira. Te mirarían (mal) si intentas entrar al agua con bañador, o incluso sin lavarte antes. Es toda una experiencia que además aporta numerosos beneficios para la salud.

La pregunta es… ¿quieres alojarte en un ryokhan (alojamiento tradicional) que cuenta con su propio onsen (con más de 100 años de existencia), al que puedes acceder en cualquier momento del día o de la noche? Entonces haz click aquí. (Es en Ito, localidad costera cercana a Gotemba y muy recomendable).

14.- Subir al Umeda Sky Building.

El Umeda Sky Building es un rascacielos vanguardista construido en Osaka. Consta de dos torres paralelas y de un observatorio circular colocado entre las dos, a 173 metros de altura.

Umeda Sky Building Osaka - Haz La Mochila

Se sube en un ascensor de cristal y el último tramo en unas escaleras mecánicas. El ascenso es emocionante, y las vistas desde el observatorio son únicas. Hay una cafetería arriba del todo. No es barata, pero el café a estas alturas sabe delicioso.

Umeda Sky Building Osaka - Haz La Mochila

15.- Pintarle un ojo a Daruma.

Daruma - Haz La MochilaA mi, que me gusta aprender de todo, me encantó este sencillo aporte cultural. Daruma es la representación de Bodhidharma, patriarca del Zen, del que se cuenta que perdió brazos y piernas tras pasar mucho tiempo meditando. Además, perdió la visión. Los muñecos de Daruma vienen con los ojos en blanco, de tal modo que debemos pintarle uno y pedir un deseo o establecernos una meta. Daruma Nos recordará que debemos ser persistentes y, a cambio, cuando cumplamos nuestra meta le pintaremos el otro ojo y así le devolveremos la vista.

16.- Entrar en salas de videojuegos gigantes.

En Gran parte del mundo, las salas de videojuegos comenzaron a decaer recién estrenado el nuevo siglo. El universo arcade, con sus sonidos mezclados y su característico olor a tabaco y plástico desapareció. La gente prefirió aislarse en casa con sus consolas y jugar en red. En Japón, sin embargo, este universo siguió evolucionando, y podemos encontrar grandes salas de recreativos, donde están las máquinas a las que jugábamos en los 90 pero también otras más novedosas y que son complicadas de entender.

Japón - Haz La Mochila

Es como si hubiéramos saltado al futuro de repente. Yo eché unos cuantos yenes al Street Fighter Champion Edition y a unos cuantos más. ¡Qué recuerdos!

17.- El silencio de la multitud.

Es una delicia ir en el metro en hora punta y sólo oír algún susurro, o la música que escapa de los auriculares de la persona que tienes al lado.

Japón - Haz La Mochila

Está terminantemente prohibido hablar por teléfono o vocear. Esto se aplica también a cualquier otro tipo de lugar en el que haya mucha gente, incluyendo la calle. Se valora el silencio, y realmente llama la atención positivamente a los que venimos de países donde sucede todo lo contrario.

18.- Ir a la playa.

En Japón son muy playeros. Podemos encontrar estupendas playas con un gran ambiente local, como sucede en España, y también playas más apartadas y solitarias.

Ito - Haz La Mochila

En cualquier caso, si nos gusta incluir días de playa en nuestros planes, Japón es un buen lugar para ello, y lo más interesante es que no nos toparemos con demasiados turistas de fuera de Japón como puede suceder en otros lugares de Asia.

19.- Ir al wc.

Sí. Tenía que ponerlo. Ir al baño es algo que tendrás que hacer sí o sí en cualquier viaje, pero es que en Japón se convierte en una experiencia multisensorial. Los WC japoneses o «washlet» están equipados con funcionalidades como regulador de temperatura de la taza, hilo musical, chorros… uno no sabe si está c**ando o en un lujoso spa.

20.- La gente.

En Japón la gente es amable, tranquila y respetuosa. Es gente silenciosa, meticulosa, amante del orden y la claridad de las cosas.

El revisor del tren saluda a los pasajeros con una reverencia al entrar al vagón, y se despide volviéndose de nuevo hacia la gente y haciendo otra reverencia antes de salir. Este mismo gesto se realiza también como agradecimiento para cualquier cuestión cotidiana, como dejar pasar a alguien o al comprar algo.

No se fuma en las calles, salvo en zonas habilitadas para ello.

Japón - Haz La Mochila

Las personas que llevan una mascarilla que les tapa la boca no es para no contagiarse de nada, sino porque son ellos los que están acatarrados y no quieren que nadie más lo esté.

Los japoneses y japonesas tienen la habilidad de embarcarse en un progreso que a veces parece futurista sin descuidar sus propias raíces y aspectos más tradicionales. Es algo así como mirar hacia arriba y al mismo tiempo tener los pies en el suelo.

Japón - Haz La Mochila

Podría seguir y seguir…

21.- En Nara (y en otros lugares) hay manadas de ciervos en el centro de la ciudad.

Nara, cerca de Kioto, es el sitio más conocido donde podemos encontrar manadas salvajes de ciervos conviviendo con los humanos. Los ciervos, considerados mensajeros de los dioses, tienen preferencia absoluta frente a coches o viandantes. ¡Ojo! Si tenemos algo de comer van a venir a quitárnoslo, así que si compráis galletas no esperéis que se sienten como un perrín.

Nara - Haz La Mochila

A mi me comieron un folleto de papel sin que yo pudiera hacer nada por evitarlo. Pueden incluso tirar de la ropa para hacerse con su bocado. Truco: Si mostramos las palmas abiertas en señal de «no tengo nada», se irán tranquilamente.

22.- Alucinar con las extravagancias cotidianas.

En Japón es frecuente encontrar cosas muy excéntricas. Por ejemplo, a la hora del café están muy de moda los lugares extravagantes, como los «cat café» (café con gatos), «owl café» (café con búhos) o los «snake café» (café con serpientes). Sí, como suena. A mí personalmente esto no me gusta, porque supone tener animales al servicio de los humanos, pero sociológicamente hablando es interesante que existan estas cosas.

También es todo un mundo el de los Love Hotel, reflejados en películas como «el mapa de los sonidos de Tokio». Son hoteles diseñados exclusivamente para pasar un rato, completamente anónimos, con habitaciones diseñadas para recrear ambientes, fantasías… A ello vemos entrar parejas a cualquier hora del día o la noche.

Y así hay muchas más cosas que nos encantará descubrir.

23.- No se olvide su yen, señor.

Aunque no sepamos exactamente cuánto nos tienen que dar de cambio en las tiendas o restaurantes, no tenemos de qué preocuparnos: nos van a dar hasta el último yen. Si se nos ocurre dejar propina, el camarero pensará que nos hemos olvidado las monedas y saldrá corriendo a devolvérnoslas. Esto nos hará estar muy tranquilos con nuestra economía, a diferencia de países donde uno siempre anda con la mosca tras la oreja, y no porque vaya a ninguna clase de «fly café».

24.- No vamos a morir de sed.

Japón - Haz La Mochila

Hay máquinas expendedoras por todas partes. Si queremos agua, café, zumo, cerveza… sólo tenemos que mirar a nuestro alrededor para encontrar una máquina expendedora. Las hay de bebidas frías y de bebidas calientes, incluso de ambas al mismo tiempo. En el cráter del Monte Fuji, a casi 4.000 metros de altitud, hay varias de estas. Cuando llegué arriba primero me horroricé y después me tomé un café bien caliente. Qué se le va a hacer, también había otakus cazando pokemons.

25.- Sus grandes templos sintoístas y budistas.

Templos descomunales como el de Asakusa, Ueno o los que hay en Kioto tienen el poder de atraparnos con su gran belleza.

Kioto - Haz La Mochila

Toda la iconografía, los colores, luces y olores nos harán disfrutar y lanzarán a volar nuestra imaginación. A propósito, 3 tips para los templos:

1.- Entra con respeto, no seas el turista ruidoso. Por favor. Sólo haz fotos donde esté permitido.

2.- Desde el budismo se pide NO COMPRAR figuras de ningún Buda, ya que, aunque se vendan en tiendas de recuerdos, no debe considerarse un artículo de merchandising. Asimismo, se pide a la gente que no se haga tatuajes de Buda. Curioso.

Kioto - Haz La Mochila

3.- Trajes tradicionales. La gente va a los templos ataviada con trajes tradicionales, como las chicas de la foto. Vi en Kioto una horda de turistas que creía que unas chicas vestidas así eran geishas y las persiguieron para hacerlas fotos. No. No seáis esa clase de turistas.

26.- El tren.

La red de ferrocarriles nipona alcanza prácticamente todos los rincones del país. Los Shinkansen (trenes de alta velocidad) son un medio muy conveniente para cubrir largas distancias. Además, hay muchos horarios disponibles para las principales ruta, lo que nos permite improvisar. Eso sí, los trenes son caros, por lo que se recomienda obtener el Japan Rail Pass, como cuento en este artículo.

27.- Ir al festival de la nieve de Sapporo.

En Sapporo se celebra cada año un impresionante festival de una semana de duración en el que la ciudad se llena de impresionantes esculturas de hielo y nieve, y se programan multitud de actividades paralelas. Es en febrero, así que quienes viajéis en esas fechas tenéis ocasión de disfrutar de este interesante evento. Para mí, supone en realidad el primer motivo de otros muchos que me impulsarán a regresar a Japón y seguir conociendo este estupendo país.

VIAJAR A JAPÓN: ALOJARSE EN JAPÓN

En cuanto a las recomendaciones personales, os sugiero:

TOKIO:

Hotel cápsula: Nine Hours Asakusa

Pero en cualquier caso, en las grandes ciudades, lo ideal es que nos alojemos en el barrio o zona que más nos interese. En el caso de Tokio, podéis echar un vistazo a este mapa y entrar en el alojamiento que más os convenga en relación a zona / precio:

Booking.com

OSAKA:

Yo me alojé en el Backpackers Hotel Toyo y no estaba nada mal. Por un módico precio, tenía una habitación individual al estilo japonés.

HIROSHIMA:

Mi recomendación es alojarse en el centro, ya que si no dependeremos de tranvías y autobuses para ir a cualquier parte. Una gran opción es el Wabisabi Hostel. 

KIOTO:

En la zona de la que os hablaba, podemos optar por el Hostel Mundo Chiquito. El trato que ofrecen es muy personal y cercano, y podemos alquilar una bicicleta in situ.

ITO:

No os perdáis el histórico K’s House Ito Onsen & Ryokhan. Podemos elegir entre habitaciones privadas o compartidas (con futón en el suelo).

¡Un abrazo y buenas rutas!

 

Gonzalo
Gonzalo
Soy un animal humano que no puede estar quieto. Es por eso por lo que he ido caminando por algunos lugares de nuestro pequeño gran planeta encontrando lugares y personas increíbles. Y eso es lo que pienso seguir haciendo hasta el último día. ¿Nos vemos en la ruta?
Leave a Comment