Durante el viaje

27 tips de salud mochilera.

Oslé

tips mochileros

Hay que tener en cuenta que cuando viajamos con la mochila nuestra salud está expuesta  a las inclemencias del tiempo y a todas las peculiaridades de los lugares a los que viajamos. Nos enfrentamos al frío, al calor, a lugares con condiciones de salubridad  diferentes a lo que estamos acostumbrados y un largo etcétera.

Una persona mochilera no se aísla en una burbuja, sino todo lo contrario; experimenta cada lugar al que va de la forma más natural posible, se mezcla con la gente, come en el mercado, camina mucho y duerme en cualquier lado. Con el desgaste natural de un viaje, en el que nos movemos mucho y comemos de forma irregular, nuestras defensas naturales tienden a bajar.

Es muy importante cuidar nuestra salud, porque un contratiempo pequeño puede desembocar en un problema más grande, que arruine nuestro viaje o lo dificulte.  A veces estamos alejados de la “civilización”, durmiendo en nuestra tienda de campaña y puede ser complicado encontrar un centro médico.

En este post voy a proponer 27 TIPS que deberemos tener en cuenta para contribuir a aquello de “más vale prevenir que curar”, o, llegado el caso, que nos sirvan para curarnos de algún contratiempo sanitario por nuestros propios medios.

ANTES DE PARTIR

tips mochileros1.- Vacunación. Antes de partir, debemos informarnos bien de cuáles son las vacunas que debemos llevar puestas o, en su caso, los tratamientos que debemos llevar encima para prevenir algunas enfermedades como la malaria. Lógicamente, cada país es un mundo en este sentido, y lo mejor es, con tiempo, informarnos bien y llevar todas las vacunas en regla. Para esto, hay que ir al centro de vacunación internacional que tengamos más a mano e informarnos. Podemos ampliar nuestra información visitando las recomendaciones por país del MAEC (Ministerio de Asuntos Exteriores, España), o el apartado correspondiente en la página del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.  Aunque sean ministerios españoles, podéis consultarlo, ya que las recomendaciones de viaje son válidas para todos. 

2.- Prepara un pequeño botiquín para pequeñas curas y dolencias leves. Este botiquín, con suerte, no vas a utilizarlo durante tu viaje, pero si lo necesitas puede salvarte de complicaciones. En él, tal y como comentaba aquíal menos debes llevar un antibiótico de amplio espectro, pastillas para cortar los síntomas de dolencias gástricas, antiinflamatorios, suero oral, antiséptico cutáneo, gasas, esparadrapo y pinzas. Prepara otra serie de elementos que vayas a poder necesitar en materia de higiene y salud. Ten en cuenta los que se proponen en los siguientes tips.

3.- ¿Seguro médico?. La respuesta es sí. Cualquier contratiempo, de mayor o menor consideración, se puede complicar enormemente si no tenemos seguro, especialmente desde el punto de vista económico. Lo bueno que tiene un seguro es que lo contratamos y nos despreocupamos.

Ante cualquier eventualidad, contaremos con la tranquilidad de una buena cobertura y respaldo. Os lo digo por experiencia, que he tenido “percances” con y sin seguro. Ahora, es de lo primero que hago. 

De todo el maremagnum de compañías, Haz La Mochila recomienda Seguros InterMundial, por su amplísima cobertura en lo referido a viajes. Si lo contratáis desde aquí, obtendréis un 10 por ciento de descuento, sólo por ser lectores de este blog. (Click en la imagen)

 

SALUD ALIMENTARIA

4.- Con la comida hay que tener cierto cuidado, pero a mi no me gusta obsesionarme. Debemos probar de todo, la comida en la calle es buena e implica una conexión amplia con la cultura y la vida de cada país, pero sí que debemos fijarnos en algunas cosas. Generalmente, cuando se trata de comida preparada en la calle no suele haber problema, ya que está frita, cocida, etc, y eso mata todo (o casi todo). El problema puede venir con los alimentos crudos, ya sean vendidos en la calle o en establecimientos. Estos alimentos pueden contener ciertos bacilos a los que nuestro organismo no esté acostumbrado, ya sea por el alimento en sí o por las condiciones de transporte y almacenamiento. Aquí, debemos fiarnos de nuestro instinto, y no dudar en no comer si al primer bocado no “nos convence”. Más vale perder esa comida que un par de días en la cama. 

Helado de azafrán

5.- Deja que tu organismo se acostumbre gradualmente a todo. Es bueno exponer nuestro cuerpo a nuevos alimentos, bebidas naturales, etc, pero si anteriormente hemos llevado un estilo de vida muy “aséptico”, iremos exponiéndolo de forma gradual, y no de golpe. Así, le daremos tiempo a que genere las defensas necesarias para diferentes microorganismos perniciosos con los que nos podamos topar. En un viaje de varios meses por Asia, por ejemplo, podemos empezar bebiendo agua mineral pero gradualmente podemos irnos adaptando a consumir agua no embotellada, que aunque parezca escandaloso nos la vamos a encontrar en muchos lugares, incluyendo el hielo que se le echa a otras bebidas, o las jarras de agua con las que a veces se acompañan las comidas. Hay que dejarse llevar, como mochilerxs que somos, pero siendo consciente de que hay que irse adaptando poco a poco

Esto no sólo es aplicable al agua, sino también a los alimentos en general. Es un placer comer fruta recién cortada, beber un buen “chai” o comer platos preparados a pie de calle. El helado de azafrán (en la foto de arriba) que comí el otro día en Isfahan  estaba delicioso. 

6.- Aprovecha cualquier ocasión para lavarte las manos. Parece una obviedad, pero el caso es que en ocasiones nos cruzamos con algún lugar en el que nos es posible, y puede ocurrir que esto no vuelva a suceder hasta pasado un tiempo. El caso es que solemos llevarnos las manos a la boca, nariz o cualquier otra área sensible más veces de las que nos parece, y está bien que cuidemos este aspecto. Eso sí, sin volvernos unos maníacos. 

7.- Si no has podido lavarte las manos, y ya estás metido en el saco de dormir, o vas en un tren de largo recorrido y vas a comer algo, para lo cual sólo tienes las manos… do not worry! Échate un poco de gel antiséptico y despreocúpate. Es un gel que no necesita aclarado, y resulta ser un gran aliado del mochilero. No se debe abusar, lógicamente, ya que la piel puede resecarse si se usa demasiado. Incluye un bote en tu mochila antes de partir. 

8.- Bebe agua. Parece tan obvio que a alguno le puede sonar a tópico pero… no lo es tanto. Muchas veces, durante nuestro viaje, descuidamos beber agua. No nos entra la sed de forma tan periódica como cuando estamos en nuestra confort-zone. O hace frío y no “nos apetece”.

Gonzalo Oslé - Haz La Mochila

El hecho de que se nos olvide beber agua es bastante común, y ello acarrea consecuencias muy graves. Desde deshidratación hasta problemas gástricos, pasando por mareos, problemas de riñón, infecciones de orina… En serio, esto yo lo he vivido, en mi piel y en la de compañerxs de aventuras. Debemos tener en mente el beber agua regularmente, incluso marcarnos ciertas “rutinas”, como por ejemplo beber agua al despertar, antes de irnos a dormir o en otros momentos concretos del día.

9.-Deshidratación. En línea con lo anterior, si notas algún mareo, dolor de cabeza, de estómago, garganta, o incluso síntomas de mal de altura, etc, coge una botella de un litro de agua y para dentro, Romerales. Sí. Funciona. En un gran número de ocasiones manifestamos síntomas de deshidratación -que confundimos con otros- porque nuestro cuerpo acusa la falta de este preciado elemento. Si resulta que además hace mucho calor, es posible que hayamos perdido sales minerales también, así que al h2o se le puede añadir un sobre de suero en polvo. El efecto rehidratador es inmediato.

10.- Si vas a algún lugar donde el suministro de agua pueda ser escaso, lleva pastillas potabilizadoras “Micropur” Se utiliza una por cada litro de agua, y hay que esperar una hora para beberla. Lo ideal es llevar dos botellas de un litro, para ir alternando y tener siempre agua limpia. Lo bueno que tienen estas pastillas es que matan todo lo que contenga el agua, con lo que podemos beber de cualquier lado sin temor alguno. 

11.- Complejo vitamínico. En un viaje en el que acusemos el “desgaste”, o ese cansancio que no se quita ni aunque descansemos un día entero en la playa, echa mano de un buen complejo de vitaminas y minerales. Fíjate que lleve vitamina C y un buen elenco de B’s. Si lleva Mg y Zn, notarás más energía y recuperación de forma casi inmediata.

HIGIENE CORPORAL

12.- Mantén tu higiene en todo momento. Según lo que hemos explicado aquí, es importante llevar una pastilla de jabón de Marsella, jabón de Alepo o similar. Se debe lavar la ropa cada tres días para tener siempre ropa seca y limpia. Todo esto es porque en la ropa que está más en contacto con la piel se acumulan muchas bacterias. Estas bacterias pueden arruinarte, y no serías el primero. Y no dejes de ducharte. Si no hay ducha, lávate en el río, mar, o bajo la lluvia. Tu jabón mochilero es antibacteriano y biodegradable. Te dejo aquí un enlace para la compra directa del jabón de Alepo, que es sin duda la mejor opción. Recuerda que sirve para el cuerpo, la ropa y los utensilios de cocina asegurando una perfecta higienización.

13.- Aceite de árbol de té. Este poderoso producto natural nos vendrá de maravilla en infinidad de ocasiones, hasta el punto de considerarlo personalmente un elemento indispensable en nuestra mochila. Es un desinfectante tópico que nos librará de ocasionales infecciones, hongos, dolencias bucales, parásitos… Sirve no sólo para remediar, sino también para prevenir. Por ejemplo, al cepillarnos los dientes, podemos echar una gota en el cepillo y, a pesar de su no muy agradable sabor, mantendrá a raya cualquier bacteria que pudiera estar al acecho. Podéis leer mas acerca del aceite de árbol de té y encargar vuestro bote aquí.

ALWAYS DRY

Salud mochilera14.- Mantén tu ropa, saco y tienda de campaña siempre seca. En ocasiones ocurre que se mojan las cosas, las guardamos en la mochila, pasan 4 días, las sacamos y… se ha formado moho. Ojo, el moho puede ser peligroso si se inhala, además de impregnarse todo con un desagradable olor. Fíjate bien en que todo está seco antes de guardarlo. Si en el momento es imposible secar la ropa, el saco o la tienda, hazlo ante la más mínima ocasión.

15.- Para evitar que la ropa se moje, es buena idea envolverla en bolsas de plástico al enrollarla si vamos a caminar con nuestra mochila y existe la posibilidad de que vaya a llover. La ropa mojada es el aliado numero uno de resfriados y sus complicaciones. Haced esto independientemente de si lleváis o no un raincover. El raincover es útil ante lloviznas momentáneas, pero si nos cae un buen aguacero va a entrar agua por más sitios. Conviene, por tanto, llevar siempre en la mochila bolsas de plástico de esas de la compra, que además nos serán de utilidad en múltiples ocasiones más.

Cuando lleguemos a un lugar seco, podemos cambiarnos de ropa confortablemente.

EL DESCANSO

Salud mochilera16.- Descansa. Duerme. Un viaje mochilero, que se caracteriza por atravesar días de mucha acción, y que además suele conllevar muchos días de viaje, trayectos largos, etc, no debe de convertirse en una carrera contra el tiempo. Disfruta de los lugares. Toma días de descanso. Duerme bien para recuperar. Toma tus siestas. Y es que el descanso afecta de forma directa a nuestras defensas. Keep calm y take a nap. 

17.- Si tienes facilidad para perder el sueño por temas de jet lag o cualquier otra cosa, lleva un poco de melatonina extra. De hecho, el jet lag se mitiga si en nuestro vuelo nocturno consumimos una pastilla de melatonina. Las venden en herbolarios. No tienen efectos secundarios. Podemos echarles mano durante nuestro viaje si nos hicieran falta algún día; nos permitirán descansar convenientemente y disfrutar más a fondo del día siguiente.

18.- Para dormir mejor en hostels o campings, lleva contigo un antifaz y unos tapones para los oídos. No quiere decir que sea necesario utilizarlos, pero hay ocasiones en que nos pueden ser de gran ayuda.

REMEDIOS CASEROS

19.- EL AJO COMO FORMA DE PREVENCIÓN. En cualquier parte del mundo, podemos adquirir este superalimento, cuyas propiedades terapéuticas son innumerables. Si estás viajando por una zona fría, por ejemplo, vivaqueando o durmiendo en la tienda de campaña, y expuesto por tanto a las inclemencias, una buena idea es añadir algo de ajo a las comidas. Esto fortalecerá nuestro sistema inmunitario, y seremos más resistentes al frío, a la humedad del aire y demás.

20.- LECHE CON AJO PARA LA GARGANTA.- Este remedio tradicional de zonas frías, es una cura extraordinaria para afecciones de garganta. Un vaso de leche caliente con ajo antes de ir a dormir, arranca de raíz problemas derivados de resfriados que hayan dejado “tocada” nuestra garganta. La leche se puede sustituir por leche vegetal. A aquellxs que ponéis cara de “eso tiene que saber fatal”, os diré que el sabor no es para nada como se imagina. Probadlo.

21.- AGUA CALIENTE + JENGIBRE + MIEL + LIMÓN.- Similar al remedio anterior, éste es conocido por acabar también con afecciones de garganta y otros síntomas de resfriados y gripes, como los escalofríos y la congestión nasal. Es muy típico en India, donde se puede pedir con las comidas.

22.- Soda (o agua con gas) + sal + azúcar + limón.- Excelente bebida hidratante y que alivia síntomas de afecciones gastrointestinales.

PICADURAS DE INSECTOS

Salud mochilera23.- Lo mejor es prevenir, empleando un repelente de insectos. Pero, seamos realistas, a nadie le gusta estar todo el tiempo dependiendo de lociones y sprays. Las mangas largas son un buen aliado, aunque pueden picarnos igualmente y no a todo el mundo le gusta taparse tanto. Por mucha prevención, no estamos exentos de que nos piquen, así que es buena idea llevar una pomada con antihistamínico por si se nos inflaman demasiado las picaduras o mordeduras. De todos modos, existen remedios caseros para paliar la inflamación, como lo es frotar la zona de la picadura con sal. Ello reduce el escozor. Si tenemos aspirinas (ácido acetilsalicílico) a mano, estamos de suerte: disuelve una aspirina en un poco de agua hasta formar una pasta, la cual puedes aplicarte en la picadura directamente. La aspirina actúa no sólo contra el escozor, sino también contra el veneno

24.- Alérgicxs a picaduras de insectos: LLEVAD siempre el remedio correspondiente que os haya recetado el médico (urbasón, adrenalina…) Parece obvio pero es que por ahí se ve cada cosa…

25.- En zonas de malaria, debemos consumir los medicamentos profilácticos de la misma (Nos lo recetarán en el centro de vacunación internacional). Hay que saber que en las zonas en las que existe la malaria es bastante probable que también exista el dengue. El dengue no tiene profilaxis. Si llegamos a contraerlo, y se manifiesta en su forma leve (sin hemorragias), debemos mantenernos hidratados y tomar paracetamol para aliviar sus síntomas y nunca aspirinas ni ibuprofeno. Eso sí, si manifestamos síntomas hemorrágicos, ya no nos queda otra opción que acudir a un centro médico. Aquí sera de gran utilidad nuestro seguro.

OTROS

26.- Protégete del polvo del aire, en ciudades muy contaminadas o con mucha arena o polvo. Hay lugares en los que esto es necesario, en las que los propios ciudadanos llevan máscaras de papel o tela, en ocasiones con un filtro de aire. Si ellos lo llevan, pues no está de más adquirir una. Las partículas de las que nos estamos protegiendo pueden ser muy variadas, desde simple pero molesta arena hasta agentes más perniciosos.

Salud mochilera

27.- Aceite de oliva multiusos: Fuera de la cocina, el aceite de oliva tiene usos alucinantes. De todos ellos, tal vez el menos conocido pero que puede ser muy útil en nuestros viajes es el de sacar de los oídos ciertos insectos a los que les gusta meterse ahí cuando estamos vivaqueando o durmiendo en nuestra tienda de campaña. Sí. A veces pasa, y es muy molesto y desagradable. Con unas pinzas podemos hacernos daño, pero con el aceite de oliva el problema se resuelve por sí solo, y no dejaremos ni rastro. Simplemente echa unas gotas dentro del oído y vuelca la cabeza hacia ese lado para que todo fluya.

Sirve también para aliviar las quemaduras solares o como sustituto de la espuma de afeitar o depilar, entre otros usos.  


¿Ya conocías estos tips? No olvides aplicarlos durante tu viaje mochilero, y cuéntaselos a quien no los sepa.  

¡Nos vemos por el mundo, mochilas! Un gran abrazo.

Oslé

 

Gonzalo
Gonzalo
Soy un animal humano que no puede estar quieto. Es por eso por lo que he ido caminando por algunos lugares de nuestro pequeño gran planeta encontrando lugares y personas increíbles. Y eso es lo que pienso seguir haciendo hasta el último día. ¿Nos vemos en la ruta?

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