Museo virtual para tiempos de cuarentena (cuadros famosos y sus claves)

Atravesamos un momento confuso, en el que lo único que tenemos claro es que debemos quedarnos en casa. En estos días, no debemos dejar de lado nuestras rutinas de ejercicios, higiene, etc, y tampoco debemos dejar de aprender y de admirar las grandes obras de arte clásico que más vueltas al mundo han dado. Se puede decir que, ya desde hace cientos de años, circulan por nuestro conocimiento colectivo. Pero… ¿Sabes de quién son? ¿Dónde están? ¿Cuándo se pintaron? ¿Por qué? ¿Y algunas curiosidades sobre cada uno? Sigue leyendo y descubre todas las claves de esta pequeña selección de cuadros famosos, además de poder verlos virtualmente en sus respectivos museos.

Sí, los enlaces a las obras son en realidad enlaces al propio museo donde se encuentra cada una. Las imágenes son de una calidad excelente, con lo que podemos admirarlas en profundidad. En las propias imágenes también está el enlace. ¡Vamos allá!

1.- La Gioconda

La Gioconda - Haz La Mochila

Autor: Leonardo da Vinci.

Realización: Entre 1503 y 1519.

Medidas: 77 cm x 53 cm.

Museo: Louvre, Paris

Técnica: Óleo sobre tabla de álamo.

Estilo: Renacentista.

La Gioconda es un cuadro no demasiado grande en comparación con los que se encuentran a su alrededor, dentro de la colección de pintura occidental del Louvre. Cuando fui a verlo, hace ya algunos años, me sorprendió el dispositivo de seguridad en torno a él. Es un poco frustrante que los vigilantes de seguridad te metan prisa para pasar por delante. El caso es que fue víctima de robos y agresiones en el pasado, por lo que ahora lo protege un cristal antibalas, además de estar protegido en una atmósfera especial para garantizar su conservación.

Leonardo dibujó el esbozo del cuadro sobre una tabla de madera de álamo, y después aplicó el óleo. La técnica empleada, conocida como sfumato, consiste en difuminar los perfiles y provocar una impresión de inmersión total de la modelo en la atmósfera, lo que además produce una sensación tridimensional.

Se trata de un retrato en que aparece una mujer sentada en una galería, lo que se sabe gracias a que a los lados se aprecian las bases de unas columnas. Tiene los brazos apoyados en los laterales de un asiento.

El pintor juega con luces y sombras en manos y ojos, lo que da una sensación extra de volumen. Posa sus brazos en los laterales del asiento.

En cuanto a la modelo, carece de cejas, tal vez porque Leonardo no las pintó para favorecer la ambigüedad expresiva o porque ella las tuviera depiladas, lo que era frecuente entre las mujeres de “alta alcurnia” de la región. La cuestión es… ¿Quién era ella?

Según testimonios históricos, se la identificó con Lisa Gherardini, la esposa de un exitoso comerciante llamado Francesco del Giocondo, pero nunca llegó a estar claro. Entre otras teorías que buscan entre la realeza o damas afamadas de la época, las hay más sencillas, como las que apuntan a que pudo ser una amante del propio Leonardo, un adolescente vestido de mujer o mi favorita: un autorretrato del propio Leonardo.

En la actualidad, se continúa investigando y especulando sobre quién está retratada/o en esta enigmática obra.

Hablando de enigmas… el que siempre se ha llevado la palma es el de la sonrisa de la Gioconda. Según testimonios históricos, la sonrisa, y la mirada ligeramente enfocada hacia la izquierda, se explican porque una práctica habitual durante los retratos era contar con músicos o bufones que entretuvieran a la modelo.

El paisaje de fondo, según últimas investigaciones, puede corresponderse a Bobbio, localidad de los Alpes Italianos, aunque no hay conclusiones definitivas al respecto.

En la web del Louvre, en la sección de obras “a la lupa”, encontramos una fotografía en altísima resolución. Al hacer click en el enlace, veremos la imagen en movimiento. Para verla a nuestro aire, basta con hacer click en la flecha que hay abajo a la derecha de la imagen.

Abre la imagen haciendo click en este enlace

2.- La Noche Estrellada

La noche estrellada - Haz La Mochila

Autor: Vincent Van Gogh

Año de realización: 1889

Medidas: 74 cm x 92 cm

Estilo: Postimpresionista

Técnica: Óleo sobre lienzo.

Museo: Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA)

Vincent Van Gogh tenía predilección por lo nocturno.  Llegó a decir que prefería la noche porque estaba mucho más viva que el día. Esta obra la realizó en el sanatorio de Saint Remy de la Provenze (Francia), donde estuvo internado durante la etapa final de su vida.

Los patrones giratorios que emplea al dibujar el cielo han sido estudiados desde diferentes ámbitos, ya que siempre han causado una gran fascinación. Se le encontró una gran analogía con la Galaxia Remolino, galaxia espiral observable con prismáticos. Recientemente, se le encontró mucha similitud con los patrones gaseosos que rodean a la estrella V838 Monocerotis, de la constelación de Monoceros, cercana a Orión.

En una carta que le envió a su hermano Theo, en la que describía su fuente de inspiración, decía:

“Esta mañana vi el campo desde mi ventana mucho antes del amanecer, tan sólo con el Lucero del alba”.

Es bastante probable que retratara el cielo que observaba desde su ventana, incluido el Lucero del alba (Venus) como la estrella más brillante, pero su conocimiento iba mucho más allá. 

El ciprés con forma de llamarada, dibujado en un plano muy próximo al punto de vista, conecta la tierra con el cielo, lo que puede interpretarse como la conexión constante entre la vida y la muerte. El tejado puntiagudo de la iglesia también apunta hacia el cielo, acompañando al ciprés en el reflejo de esta conexión. La forma de esta iglesia es también un vínculo de unión con la tierra natal de Van Gogh: los Países Bajos.

Se puede observar en este enlace. Para ver el cuadro en grande, se debe hacer click en la imagen.

Y si quieres aprender más sobre Van Gogh y dejarte fascinar por una película hecha al óleo (como lo oyes), te recomiendo que veas la película Loving Vincent, de 2017. Echa un vistazo al tráiler:

3.- El beso.

EL BESO DE KLIMT - Haz La Mochila

Autor: Gustav Klimt

Año de creación: 1907 – 1908

Medidas: 180 cm x 180 cm

Estilo: Simbolismo

Técnica: Óleo sobre lienzo

Museo: Galería Belvedere (Viena)

Gustav Klimt era un adelantado a su tiempo. En realidad, era un hombre que no tenía reparo en proyectar sus ideas antiautoritarias en el arte, aunque a menudo sus obras resultasen escandalosas y fueran tachadas incluso de pornográficas.

En esta obra, encontramos una pareja en la intimidad en un primer plano, mientras que el resto se disuelve en un fondo brillante. Sigue un patrón extravagante, inspirado en corriente artísticas contemporáneas como el Art Noveau o el movimiento Arts and Crafts.

Es llamativo el uso del color dorado, y es que Klimt se inspiró para ello en los mosaicos bizantinos que observó en un viaje a Italia 4 años antes. Concretamente, en la iglesia de San Vital (Rávena). Desde entonces, comenzó a usar hojas de oro y plata en sus trabajos.

En este lienzo de 180 x 180 cm, Klimt rompe con los cánones occidentales (la cabeza del hombre termina muy cerca de la parte superior del lienzo), lo que refleja también una gran influencia de la estampa japonesa.

La pareja se encuentra en el borde de un prado con flores. Ambos llevan en la cabeza elementos naturales: él una corona de vides y ella flores. Estos elementos contribuyen a acentuar la atmósfera cálida y cercana que se recrea.

La modelo se cree que puede ser Red Hilda, por su parecido con otras obras del mismo autor.

Observa el cuadro en su versión digital como si estuvieras delante de el, haciendo click aquí

4.- El grito

EL GRITO DE MUNCH - Haz La Mochila

Autor: Edvard Munch

Año de creación: 1893

Medidas: 91 cm x 74 cm

Técnica: Óleo y temple sobre cartón.

Estilo: Expresionista

Museo: Galería Nacional de Noruega, Oslo.

Este cuadro es en sí mismo un icono cultural. Se ha reproducido en numerosas ocasiones en forma de camisetas, posters, tazas y un sinfín de objetos más, a la vez que ha servido de guiño en una gran variedad de series de televisión, películas, etc.

De los “gritos de Munch” más famosos encontramos el del film solo en casa, cuando Kevin McCallister (Macaulay Culkin) es olvidado por su familia en su domicilio y debe enfrentarse a unos ladrones utilizando todo el ingenio posible.

Dato: Macaulay todavía conserva la cicatriz de cuando Joe Pesci le mordió en una de las escenas de la película. Eso sí que es meterse en el papel. No quisiera rodar con él ninguna de mafiosos…

El grito es en realidad es el título de cuatro cuadros diferentes y de una litografía. La versión más famosa es la que se encuentra en la Galería Nacional de Noruega.

En todas las versiones de este cuadro se muestra a un hombre muy angustiado, en un entorno aparentemente cálido y pacífico. De fondo, se muestra un paisaje de Oslo, tal y como se ve desde la colina de Ekeberg. Cuando vayáis a Oslo, no sólo podéis ver el cuadro sino que además podéis subir  la colina y buscar esta perspectiva. Yo estuve en esta colina hace años, ya que en ella hay un camping y me quedé en él un par de noches.

La expresión de angustia que muestra la figura principal retrata al ser humano moderno en un momento de profunda desesperación existencial. En un primer momento, iba a ser representado por un hombre trajeado, pero en un viaje a París Munch observó una momia peruana, con un gesto que le inspiró para elaborar este personaje. Así, lo universalizó aún más dotándole de un carácter más andrógino.

El propio artista sentía esa profunda angustia; sus experiencias vitales, unidas a depresiones, alcohol y otros ingredientes, provocaban un estado mental desesperado. En su diario había relatado así el momento en el que se inspiró:

“Paseaba por un sendero con dos amigos; el sol se puso. De repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio. Sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad. Mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad. Sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza”.

El “rojo sangre” del cielo está reflejando el atardecer. Sus amigos, a quienes se les ve alejarse en el cuadro, probablemente no están percibiendo esa angustia, ese vacío abrupto que siente el protagonista. Esto nos puede suceder a cualquiera: podemos sentirnos profundamente angustiados en momentos de calma, y desde fuera es posible que no se aprecie nada en absoluto.

En cualquier caso la obra es capaz de transmitir ese profundo sentimiento. Tanto, que hubo un tiempo que se desaconsejaba que las mujeres embarazadas la visionaran.

Colócate delante del cuadro y observa cada detalle haciendo click aquí

5.- La Persistencia de la Memoria

La persistencia de la memoria - Haz La Mochila

Autor: Salvador Dalí

Año de creación: 1931

Medidas: 24 cm x 33 cm

Técnica: Óleo sobre lienzo.

Estilo: Surrealismo

Museo: Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA)

Esta fascinante obra, conocida también como Los relojes, Los relojes derretidos o Los relojes blandos, mide 24 x 33 cm y está hecha en óleo sobre lienzo. Desde 1934 se exhibe en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Salvador Dalí es uno de los máximos representantes del Surrealismo. Lo era incluso en persona. Se paseaba por la calle con su característico bigote puntiagudo y su oso hormiguero, al que llevaba con una correa.

Encontramos en La persistencia de la memoria un paisaje litoral, con el mar de fondo y acantilados rocosos a la derecha. En un primer plano encontramos una especie de mesa de la que sale un árbol seco. Tanto en el árbol como en la mesa hay dos relojes blandos, a los que se suma lo que parece un reloj de bolsillo cubierto de hormigas. A la derecha de este conjunto hay una extraña figura que reposa sobre la arena. Parece un rostro humano, blando también, sobre el que encontramos un cuarto reloj derretido.

La cara, al parecer, está inspirada en una roca que hay en el cabo de Creus (Girona). Aparece en otros cuadros de Dalí como El gran masturbador.

Dalí dijo, sobre La persistencia de la memoria:

“Lo mismo que me sorprende que un oficinista de banco nunca se haya comido un cheque, asimismo me asombra que nunca antes de mí, a ningún otro pintor se le ocurriese pintar un reloj blando”.

Los relojes marcan las 6 de la tarde, minutos arriba o minutos abajo. El hecho de que estén derretidos o reblandecidos es una representación de lo que le sucede a la memoria con el paso del tiempo.

La atmósfera onírica, impulsada no sólo por los elementos surrealistas sino también por la luz y los colores brillantes, hace que la imagen tenga aún mucha más fuerza.

Este cuadro puede apreciarse online desde la colección virtual del museo. Te dejo el enlace al cuadro aquí. Debes hacer click en la imagen para ampliarla.

6.- Guernica

GERNICA - Haz La Mochila

Autor: Pablo Picasso

Año de creación: 1937

Medidas: 349 cm x 777 cm

Técnica: Óleo sobre lienzo.

Estilo: Cubismo

Museo: Museo Reina Sofía (Madrid)

Tras el estallido de la guerra civil española, el director general de Bellas Artes encargó a Pablo Picasso, a petición del Gobierno de la República de España, la creación de este gran cuadro. Su misión era ser expuesto en París, para atraer la atención del público hacia la causa de la República y denunciar así los horrores de la guerra.

Entre las atrocidades cometidas en este trágico episodio histórico, el título de este cuadro alude al feroz bombardeo sobre la localidad de Guernica (Vizcaya), en abril de 1937.

Durante los años 40, Picasso pidió que fuera trasladado al Museo de Arte Moderno de Nueva York para su custodia, y no volvió a España hasta 1981. En la actualidad puede verse en el Museo Reina Sofía de Madrid.

Cuenta con numerosos símbolos que no siempre se han interpretado de la misma manera. Hay quien incluso llega a afirmar que en realidad Picasso lo creó antes de la guerra, y que refleja episodios de su propia vida.

No hay colores, tan sólo el blanco, el negro y diversas tonalidades grises. Podemos descifrar los siguientes símbolos, de izquierda a derecha:

Toro. El toro es en realidad un autorretrato del propio artista, testigo de la brutalidad de la guerra, aterrorizado por lo que está sucediendo.

Madre con hijo muerto. Se sitúa bajo el toro. Sus ojos tienen forma de lágrimas, y exclama un grito de dolor.  Sostiene en sus brazos a su hijo muerto, cuyos ojos carecen de pupilas para simbolizar la muerte.

Paloma. Es un símbolo de la paz, destruida por la guerra. Tiene un ala caída y el pico abierto. Está situada entre el toro y el caballo, pero no se ve a simple vista excepto por una franja de color blanco. El resto, es del mismo color que el fondo y hay que fijarse muy bien para verlo.

Guerrero muerto. Sólo aparecen los restos de la cabeza y los brazos. Un brazo tiene la mano extendida, y el otro sostiene una espada rota y una flor. Esto puede interpretarse como un rayo de esperanza en mitad de la brutalidad.

Bombilla.No hay una interpretación unánime para este símbolo; generalmente se considera que representa las bombas como parte de un progreso tecnológico que se convierte en formas de destrucción.

Caballo. El caballo simboliza a las víctimas de la guerra. Tiene una pata adelantada para intentar mantener el equilibrio, pero está herido en el costado y además está atravesado por una lanza. Su expresión es de dolor.

Flecha oblicua. Para algunos, simboliza la elevación del espíritu del fallecido. Para otros, un símbolo de la guerra civil. Se sitúa bajo la parte posterior del caballo. 

Mujer arrodillada. Esta mujer camina hacia el centro del cuadro arrastrando una pierna herida.

Mujer del quinqué. Avanza con la mirada perdida mientras ilumina la estancia con una pequeña lámpara de aceite (quinqué). En la ventana se aprecia cómo presiona el pecho con la mano. Se interpreta a menudo como una alegoría de la República. 

Casa en llamas. Simboliza la destrucción de las ciudades y su arquitectura.

Mujer con los brazos al cielo. No está muy claro si se trata de una mujer o un hombre, sí que puede llegarse a la conclusión de que es una persona, envuelta en la destrucción y el fuego, que mira al cielo y eleva sus brazos, probablemente rogando a los aviones que dejen de bombardear. De ahí que también se haya llamado a este símbolo “hombre implorando”.

Accede al cuadro directamente aquí. Una vez más, se puede ver muy de cerca haciendo click en la imagen y acercando con el zoom.


Disfruta de estas maravillosas obras de arte de forma virtual. Dentro de poco tiempo podrás ir a verlas en persona, a Madrid, Nueva York, Oslo, Viena o París. Paciencia de momento y a cuidarse mucho.

***Abracines***

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